Anomalía
Posted: 3/19/2017 by Unknown in
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Los
informes arrojan una y otra vez la misma anomalía. Ya no hay forma de
descartarlo. Tres, cuatro, cinco. Respira profundamente. Imprime el informe y
arroja el café al basurero. Antes de reportarlo
a su superior, desvía su camino y pasa al baño. Plantado frente al lavamanos, deja
fluir abundante agua. Vomita. Llora. Luego lanza olas de agua a su rostro,
hasta sentir un pequeño ahogo. Sigue despierto. Sigue ahí. Su reflejo en el espejo también. Su
camisa ahora está empapada. Quizás con ese aspecto empeore las cosas. Quizás en
realidad es irrelevante. Irrelevante como todo.
El ser humano es una especie extraña. Y decirlo no es un simple cliché. Hay algo eminentemente anómalo en su proceder, en la manera que evoluciona, avanza, decae, se desploma. Su omnipotencia, su convicción ciega ante la realidad, ese acto de fe que pavimenta su visión del mundo sobre ladrillos de fe, creencias y convenciones complacientes. Quizás el hecho de que una especie gobierne el planeta, limita la riqueza del concepto de lo que es real. Lo reduce a un puñado de ideas que nomina como leyes, que restringe aún más su escasa capacidad para mentalizar lo que existe, descartando todo aquello que no puede percibir o concebir.
Te
bañas de universo y te das cuenta que lo que pensamos es una anomalía, una
coincidencia de factores fortuitos, que se replican aleatoriamente y que nada
hablan sobre el ser de las cosas. Te lanzas sobre la cama y crees que tu y tus
problemas son el centro significante de un mundo que gira y recita cada fonema
de tu nombre. Pero no eres más que polvo de voraces estrellas, polvo en
estasis, flotando en una pasajera calma. Un punto magnético sobre un mapa
temporal eterno e incognoscible. Nuestras vidas no son más que un ínfimo grano
de arena, en el curso errático de la historia de un todo que nos es disparatadamente
incomprensible. Cada recuerdo, cada instante, cada maravilloso logro de amor y
gallardía, no es más que olvido en la eternidad. ¿Te das cuenta a lo que me
refiero?
-
No se a qué
quieres llegar.
Ese
tiempo es limitado, no por su extensión, sino por su insignificancia. Somos
irrelevantes en el curso de los hechos, y el día en el que fallecemos sólo
volvemos al núcleo del tánatos del que nunca escapamos. Sólo fue una ilusión,
una fracción de segundo en los giga-milenios de dioses que jamás conoceremos y
que han diseñado esta mentira llamada vida.
- Mhhh. El informe.
Por favor. Tengo un compromiso familiar. ¿Puedes entregarme el informe sin más?
¿Lo conversamos mañana?
-
El mundo…
-
¿El mundo que?
-
Todo…
-
¿Todo qué? Déjate
de desvariar por favor… llamaré a seguridad, me estas asustando.
- Se desgarró desde
sus cimientos hace 17 años atrás, y jamás nos habíamos dado cuenta hasta ahora.
-
¿De qué estas
hablando?
-
Revise las
gráficas, revise sus putos marcadores electromagnéticos y la radiación
redundante. Dos, diez, cientos de veces, no hay manera de refutarlo. Todo
desapareció, y caprichosamente volvió a reconstruirse y no nos dimos cuenta. Es
concluyente. Ocurrió.
- Pero… esto es
imposible… ¿Entiendes que esto es catastrófico?... ¿Entiendes que esto lo
cambia todo?... Ocurrió un apocalipsis global y no nos dimos cuenta…
- Eso no es todo…
el informa gamma… revise las variables proyectadas… No sólo ocurrió, sino que
volverá a ocurrir. Esta vez, no sé si en reversa.
-
Santo Dios…
¿Cuando?